Antes de que existiera un comedor, un banco de alimentos o una clínica, Evangelina Zapata Narváez, conocida con cariño como Mamá Eva, ya recorría calles y colonias llevando algo mucho más valioso: la Palabra de Dios y el deseo de fortalecer valores en los niños.
En aquellos primeros años, lo único que podía ofrecerles eran 🍟 frituras y dulces sencillos, pero su amor por ellos la impulsó a ir más allá. Poco a poco empezó a juntar sopas de fideo y algo de carne molida, organizando comidas improvisadas que pronto se convirtieron en verdaderos momentos de comunidad.
👫 A su iniciativa se unieron vecinos solidarios, quienes comenzaron a acompañarla no solo con alimentos, sino también con su tiempo y esfuerzo.
Juntos llevaban comida a niños y a ancianitos en abandono en Santa Catarina, demostrando
que servir es una forma de amar.
🏠 Durante esa etapa, Mamá Eva también abrió las puertas de su propio hogar, convirtiéndolo en una casa refugio para mujeres con sus hijos.
Aquellas familias encontraron no solo techo y comida, sino también esperanza, compañía y una nueva oportunidad para empezar de nuevo.
De esa etapa surgieron historias hermosas: una de aquellas mujeres hoy es la procuradora de fondos de Casa Samuel, y su esposo forma parte
activa del equipo —testimonio vivo de que el amor sembrado en el pasado sigue dando fruto.
💛 El inicio de una misión
📅 El 6 de enero de 1997, nació oficialmente la agrupación Casa Samuel, con el propósito de
llevar un mensaje de amor y algo de alimento a las familias del Arroyo del Obispo, en Santa
Catarina, Nuevo León, México.
Aquella comunidad estaba profundamente lastimada, marcada por la pobreza, los desastres naturales y las promesas incumplidas.
Pero Mamá Eva y su pequeño grupo de voluntarios entendieron que el verdadero cambio debía comenzar desde el corazón de las personas.
🤝 Durante ocho años y tres meses, trabajaron hombro a hombro con las familias, desarrollando programas educativos, espirituales y de apoyo básico.
La confianza que se fue construyendo con la gente se convirtió en la semilla de una obra que no ha dejado de crecer.
🔥 El incendio que lo cambió todo
El 1 de abril de 2005, un incendio devastador marcó un antes y un después en la historia de la comunidad y de Casa Samuel.
Aquel siniestro destruyó los hogares de 600 familias, de las cuales 250 se incendiaron
completamente y 150 eran beneficiarias directas de la agrupación.
🏚️ La tragedia obligó a su reubicación en terrenos lejanos, sin servicios básicos, en lo que hoy se conoce como la Colonia Renacimiento, en el municipio de García, Nuevo León.
En ese momento, Casa Samuel no contaba con grandes recursos; solo podía ofrecer alimento, consuelo y
apoyo moral, ayudando incluso en el traslado de las familias.
💪 Pero lo que parecía un límite se convirtió en una decisión trascendental: no abandonarlos.
A pesar de la distancia y las carencias, Mamá Eva entendió que esas personas ya no eran beneficiarios: eran su familia.
Esa convicción la llevó a dar un paso de fe aún mayor: formalizar el trabajo que durante años había sostenido con amor.
🌈 El nacimiento de una obra con propósito
📜 El 14 de diciembre de 2006, se constituyó oficialmente la Asociación Civil Servicio Social Comunitario Casa Samuel A.C., con el compromiso de seguir sirviendo a quienes más lo necesitaban, ahora desde un marco institucional.
El camino no fue fácil, pero la visión se mantuvo firme: ayudar, servir y amar al prójimo, sin importar su origen, su creencia o su condición.
🍲 De aquellas clases bíblicas y comidas improvisadas nació una red de servicio que hoy continúa creciendo: el Banco de Alimentos, la Cocina Comunitaria y una Clínica de atención médica, todos proyectos que reflejan el mismo espíritu que dio origen a Casa Samuel:
💚 Servir con el corazón y unir a la comunidad a través del amor y la solidaridad.
💛 “Casa Samuel: una historia de fe, servicio y comunidad que sigue escribiéndose cada día.”
